Mostrando entradas con la etiqueta shit happens. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta shit happens. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2012

I'm back

Pues durante toooodo 2011 no han sabido nada de mí y...cómo pasó el año!
Hubo buenos, malos, feos, buenos, peores, idiotas, más idiotas, cambios, más cambios, nuevo empleo, nuevos amigos.
Y en 2012, zaz! cambios, más cambios, nuevos amigos y menos amigos.
I'm back.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Lo que un día fue no será

Aunque se entiende perfectamente que evitar decir la verdad u ocultar información es una manera sutil de mentir, lo que no se entiende, a pesar de los años, es para qué.

La gente miente todo el tiempo, evita tener, hacer y decir cosas que serían, inevitables.

No me quedan claras las razones de manifestarse, no manifestarse, desaparecer, aplicar el fernando, una y otra vez, y lo peor, esperar a que las cosas sean diferentes.

Hace ya varios meses, hubiera esperado estas fechas con singular alegría, grandes espectativas, poniendo diferentes escenarios, buscando respuestas, planeando preguntas.

Mientras llegaba el día 0, que bien a bien se supo muy poco tiempo antes, el alma se fue relajando, la cabeza enfriando y las vibras canalizando a otras cosas y a otras personas.

Pero todo cambió en el momento en que aparece de nuevo, estableciendo contacto, removiendo las cenizas de lo que era, saliendo a relucir en las conversaciones. Como si nunca se hubiera ido.

Llegué a autoconvencerme de que lo mejor era no vernos más, y dejar la situación en donde está, pero me habría encantado darme la oportunidad de cerrar mi círculo.

Estoy intenseando, me siento mal, no sé que pensar, qué sentir, qué creer. Es una mezcla de hueco en el estómago con nudo en la garganta, con coraje, con miedo, con decepción, con dolor, con heridas en el ego, con ganas de morder el labio para no decir ya nada más.

sábado, 3 de abril de 2010

El sillón amarillo

Es de piel, está en la sala. Hace años vivía en una casa en una colonia popular. Hace casi un año se mudó a un departamento antiguo en la colonia Condesa.

El sillón amarillo era prácticamente el único mueble en ese espacio, y compartía la tarea de ofrecer asiento a todos los invitados, con 2 banquitos rojos que sobrevivieron a las hamburguesas.

Fue el escenario de una de las primeras personas con quién habló con calma y serenidad al respecto del próximo cambio de rumbo en su vida, fue cuestionada por las razones y los siguientes movimientos, "¿qué vas a decir cuándo te pregunten porqué?".

Unos besos subidos de tono hacían pensar que el siguiente paso del sillón sería la recámara, pero esa vez no fue la mejor ocasión.

De regreso de un concierto de indie rock and roll, estaba él sentado en el sillón amarillo viendo una película. Se fué. Ellos ocuparon el sillón en compañía de unas cervezas, y al ritmo de bob dylan se besaron...fueron sorprendidos por el compañero incómodo y esta vez, ahora con él, se fueron a la recámara. Sus cosas se quedaron en el sillón amarillo.

Llegó un nuevo compañero. Un futón que en algún momento fue adquirido como cama matrimonial. En su siguiente visita, viendo un partido de futbol de México, con otra pareja, en compañía de alitas de Hooters es la última vez que recuerda haber estado cerca de él.

La siguiente noche, llegaron armados con cervezas, y ese sillón amarillo fue testigo de una sesión de seducción, pasión, lujuria, excitación, y una que otra confesión. No tenían nada de qué hablar, a pesar de que tienen tanto en común; hay demasiados temas tabú, demasiadas cosas que no se pueden decir. Pero hay cosas que se pueden hacer.

El sillón amarillo es mudo testigo de una doble relación, doblemente incorrecta, doblemente placentera.

viernes, 26 de marzo de 2010

The day has come

Y lo ví.

Porque soy una intensa, porque le marqué y no solo no respondió, sino que no devolvió la llamada, y porque quería saber "qué está haciendo"

Y estaba trabajando. Pero con una cara que bueno, dormir no es opcional.

Parece que las cosas le van bien, que volverá a sus andadas en unos 15 días y que la ha pasado muy muy bien.

Se portó mamón. Es un idiota. Soy una idiota. Estoy enojada.