sábado, 27 de febrero de 2010

Mr. B

Era el año 2000 y ahí estaba él, recargado en la pared junto a la cafe, con un pie arriba y el cabello teñido, con un corte de pelo irregular y un rostro espectacular. No podía dejar de verlo, no podía dejar de babear cada vez que lo veía pasar, o posar.

Para nadie es un secreto que es un mega wapo, que varias chicas estaban tras esos huesitos (literal), que con ese rostro puede hacerse lo que le plazca en la cabeza, que el look de pandillero le iba exageradamente bien, y que esa boquita parada de labios delineados, con los dientes frontales ligeramente inclinados hacia adentro, le daban un no sé qué que qué sé yo que nos traía muertas.

Estudiaba comunicación, desconozco si con un promedio sobresaliente o no, pero iba un par de semestres arriba de mí.

Cuando en 5º semestre, el turno era ahora vespertino, lo veía más, en la pose afuera de la cafe, en la cafe, en las canchas, en los pasillos, y seguía babeando y sonriendo.

No recuerdo bien cómo le empecé a hablar, quién nos presentó (bendito!) ni en qué momento.

Por supuesto había una novia, que para nada llenaba el estándar de mujer que él merecía a su lado en mi mente. Por supuesto omitiré el nombre. Ella era pequeña, delgada, con linda figura y casi siempre vestía de blanco. Era arreglada, piel blanca con cabello quebrado, obscuro y largo. Más tarde, mucho más tarde, me dí cuenta que ese era el estándar a seguir.

Mis amigas y yo nos la comíamos viva, y una de ellas decía que siempre usaba ese peinado porque era orejona, así que malvadamente, nos referíamos a ella como "La orejona". La orejona, con todo y que era orejona, seguía siendo la novia, y lo paseaba muy de la mano por toda la escuela, obviamente orgullosa del trofeo. Mi amiga también lo llamaba a él "El mismísimo Dios de la sensualidad" y nos referíamos a él como asquerosamente sexy.

Yo ya hacía millones de horas beca en las oficinas de RP de la Universidad, así que pasaba todo el día en la escuela. Tenía una jefa que era buena onda, y Mr. B. ocasionalmente me pasaba a saludar a mi ofis, cuando pasaba a saludar a la jefa, ya que ella y los padres de él eran del mismo pueblo en Aguascalientes.

Se graduó, fue su ceremonia de titulación y vi a sus padres y hermanos. Uno de sus hermanos ya estudiaba en la Universidad, y el más pequeño estaba por entrar. Ambos eran bastante bien parecidos, por lo que los llamabamos los Embajadores de la sensualidad.

Al fin me invitó a salir, su sonrisa era como un sueño, me derretía cada vez que lo veía, fuimos al cine en pabellón polanco y nos dimos unos besos. En otra ocasión fuimos como escuincles a comprar una paleta a la San Rafael y nos sentamos a platicar en la banquita.

Mi mamá siempre lo ha considerado apuesto y dice que le gusta que lo vean porque es muy wapo, y las mamos siempre lo saben todo.

Yo tenía un novio, pero Mr.B me seguía buscando y gustando, me daba obsequios y me traía souvenirs de sus viajes; pero había algo en él que no me terminaba de convencer, por alguna razón no podía confiar el él y no le creía. Un día me negué a bajar a verlo y mandé a mi hermana a recibir su obsequio: ropa interior.

Mr. B se fue a la ciudad de los rascacielos, yo terminé con mi novio y lo llamaba ocasionalmente. Quería estar con él y quería que fuera mi novio oficial, le hablé de exclusividad y...sorpresivamente para mí, me dijo que no, que él iba a volver a México para estar...sí! con la orejona. Ni modo, perdí.

Más tarde, un par de años, un par de novios y un par de malos momentos después, retomamos el contacto, e hicimos contacto. No me gustó, era el 3º y me super decepcionó. Las chicas decían que había que darle otra oportunidad, pero no me interesaba, como el mismísimo Dios de la sensualidad tenía mala cama! era un castigo divino, no había más que hacer ahí.

Ocasionalmente hablábamos por teléfono y un par de veces nos vimos para comer cerca de mi trabajo. Él trabajaba con sus papás y tenía una van blanca. A veces pasaba a mi casa y nos besábamos en la van.

Me parece que ahí iniciaron los encuentros fortuitos.

Él puso un negocio, que yo visitaba, a veces sola, a veces con amigas, a veces con una amiga. Tuvo una novia con cabello rojo, que según se me informaba, lo traía cortito y no era de DF. No me importaba, había mejorado con mucho su desempeño, y nos seguíamos gustando, así que lo seguía frecuentando.

Se fue a vivir solo, creció el negocio y se empezó a hacer de cierta fama, me sigue gustando y lo sigo viendo.

Más de una vez le dije que no somos amigos, más de una vez creí que me estaba enamorando, más de una vez le sufrí. Más de una vez le llamé para que fuera a mi rescate...y fue. Más de una vez le llamé en llanto...y me consoló. Más de una vez lo he buscado en depresión...y me alienta. Más de una vez le he dicho cosas no muy buenas, le he hasta reclamado...y me explica.

Ha estado presente por y en muchas cosas, desde las idas al cine en domingos y lunes a las 11 pm, en la Estatua de la Libertidad arriba de mi tele, en las llamadas para "vernos", en las idas a comer donde siempre pide lo mismo, en las hamburguesas para llevar, en la cama sin almohadas, en las risas viendo Family Guy, en los tragos gratis, en los conciertos cuando lo veo con otra y siento que se me revuelve el estómago, en millones de comentarios y referencias, en lo que soy hoy y en lo que era ayer.

Mr.B es una gran gran parte de mi vida y no sé como van a ser las cosas cuando él ya no esté, cuando la mujer de su vida aparezca, cuando la que sí lo llene llegue, cuando decida probar suerte en otra ciudad, cuando se vaya, cuando me olvide.

Hoy Mr.B es mi conciencia, un poco mi fan, a veces mi inspiración y referencia, mi desestrés, mi desahogo, en este momento mi sonrisa estúpida, mi cuate, mi compañero, mi date por excelencia en las pelis dominicales, mi refugio del tránsito de la ciudad, mi cerveza en miércoles, mi némesis con sus ronquidos y hoy sí, mi amigo.

Bad hair day

Todos los días, invariablemente, desde que me corté el cabello me pregunto: "En qué estaba pensando?"

Ahora no se acomoda con nada, no se ve bien suelto, ni recogido, se siente nefasto, crece sin dirección alguna y lo peor, los chinos han muerto.

Quién se ha robado mis chinos? Cómo los recupero? Dónde los busco? Pido ayuda con extrema urgencia.

Nunca imaginé que el crecimiento sería tan largo, la espera tan tediosa y la recuperación tan molesta.

Tengo como muchos, un bad hair day, y no hay poder de la plancha, crema para peinar, mascarilla carísima ni ligas que por hoy, lo puedan mejorar. Qué molesto!

domingo, 14 de febrero de 2010

El Fernando

Nota: Este post lleva en borrador más de un año.

Fernandazo.

1. adj. Dicho de una persona que desaparece sin avisar, sin dejar rastro.

2. intr. Dejar de existir (aunque se siga existiendo).

3. med. Enfermedad aguda que se manifiesta de un momento a otro con altos índices de estrés , confusión y escondiéndose.

Se dice que da El Fernando cuando una persona manifiesta mucho amor, cariño e interés; haciendo promesas y demostrando amor, pero desaparece de la nada, sin dejar rastro alguno; evadiendo llamadas sin dar mayor explicación.

El Fernandazo se aplica a la perfección, cuando hay un aparente cariño/amor/relación que se disipa de la nada, dejando una sensación de angustia, impotencia y desconcierto a la contraparte.

Una vez que ha dado el Fernando, el temor a la realidad va desapareciendo de manera gradual y es posible, llegar a dar una explicación.

Valentine's Day

Hace años celebraba San Valentín como si fuera una verdadera celebración, compraba obsequios, buscaba personas a quién darlos, salida, comida o lo que fuera para estar con los amigos y date/pareja/pompi en cuestión.

Hoy, aunque sigo creyendo que es una no festividad, veo el espíritu de San Valentín en los globos, chocolates, regalitos, cajitas, productos, decorados, pastelitos y demás detalles enrojados y encorazonados.

Novios de la mano, flores en las niñas, cursilerías en los niños. Es 14 de febrero y todo se vale, no hay límite para la miel y no hay un mejor día para festejar al amor.

Y aunque sí, también es día de la amistad, es más bien algo que se festeja en pareja no?

No sé como se hace para hacer que tu amor perdure, ni siquiera sé como se encuentra uno, pero si sé que el mío, sigue ahí, que me hace muy feliz y que aunque no lo tenga aquí, junto a mí, me sigue haciendo sentir que nada más importa, me siento bien con sus logros y proezas, me dan orgullo y felicidad (mucha felicidad) las cosas que le salen bien, tristeza las que le salen mal y unas inmensas ganas de abrazarlo y no dejarlo ir más.

No sé si otro amor llegará a mi vida, y la verdad, creo que no me importa.

Si bien dicen que para el amor no hay edad, creo que tampoco hay tiempo ni razón, que el amor no avisa, que solo llega, y que se va cuando lo sueltas, cuando lo descuidas, que dura cuanto quieres que dure y que en el amor te apoyas, te impulsas, le sufres y le lloras, pero sobre todo, lo gozas.

sábado, 30 de enero de 2010

Me persigue la sombra de tu ausencia

Me persigue la sombra de tu ausencia, desde que me dí cuenta que ya no estás aquí para mí.

Aunque creí que podría contar contigo siempre, en todo momento, pero ahora me doy cuenta que no es así. Es difícil de creer pero mucho más difícil de aceptar.

Me persigue la sombra de tu ausencia cuando camino por ahí, cuando te quiero llamar, cuando quiero que me abraces y también cuando tengo ganas de llorar.

No sé si algún día, alguien nuevo llegará, a llenar el gran hueco que hay ahora...no será para nada sencillo, y la verdad, ni siquiera sé si pasará.

Me persigue la sombra de tu ausencia todos los días sin variar.

jueves, 28 de enero de 2010

Nota de agradecimiento a los hombres

Por: Mary-Louise Parker

Aparte de wapisima y super sexosa, esta mujer me ha hecho el día, la semana, el mes, con este texto, aunque a mi Pepe grillo no le guste. Especial atención al último párrafo.

A tí, a quien corresponda:

Criatura del género masculino, que hueles bien, incluso cuando no hueles tan bien, que te levantas con toda calma, con el cabello revuelto y todo parado y una cara de despiste que te hace ver como si tuvieras 7 años, ó 75; tú, que puedes arreglar la puerta de mi casa, el fregadero de la cocina y abrir casi todos los frascos; que pierdes una de tus mancuernillas y tienes que conformarte con un seguro; tú, que has prometido acabar con los extraños in deseados y con los dragones usando tu rasuradora o tu Montblanc como arma.

A ti, porque cuando ves a una mujer con todo y sus buenos años o kilos encima, dejas escapar entre dientes un bufido de lobo, y tu admiración es real; porque te parece que cualquier alfombra va a quedar bien, de verdad; pareces caminar por las calles un poco más erguido que yo, un poco más alerta y con un claro propósito.

A ti, que codificas, que conjugas, que pateas un balón, que cebas el anzuelo, construyes un estante decente o preparas un sandwich perfecto; tú que le das un billete de 20 dólares a los niños que venden dulces y esperas por tu maleta en la banda de equipaje con tu camisa de franela; tú, señor, que tomas mi orden, mi pulso y mi neurosis; que me enjabonas en la regadera y te metes conmigo a la tina.

A ti, niño crecidito, el caballero, soldado, profesor o cavernícola, el hombre sofisticado con iniciales en sus toallas y sal en sus chocolates, a ti y también al tipo que me atiende en el puesto de periódicos, gracias por el recorrido por los viñedos, por la estación de bomberos, la cabina de sonido, gracias por el caleidoscopio, la nebulosa de la Cabeza de Caballo, la pintura, la verdad; a ti, que me llevas por todo el estacionamiento y subiendo las escaleras hasta el ala de emergencias del hospital, para compartir unas horas.

A ti, que te apareces cada tanto, sólo para confundirme y atormentarme; a ti que te mantienes siempre en mi órbita, firme y a la izquierda del corazón, tú que estuviste ahí para mí, no lo olvidaré; a ti que no captas y nunca captarás, a ti que perdiste el control remoto, el perro, o de plano, tu camino.

A ti, mago, que me cantaste al oído y me reviviste, que me dices cosas, y me estremeses; a los que me destruyeron, aunque solo fuera por un minuto, y a los que se fueron colando y me consumieron, a los que les entregué mi corazón una y mil veces; a todo lo que merece ser llamado un hombre: cómo los amo, porque encienden las fogatas que mantienen mi calor y me hacen arder.

martes, 26 de enero de 2010

Friends 4ever

Cada día me convenzo más de que los amigos no son para siempre. Al menos no todos.

Pero al mismo tiempo, cada día aprecio más a los que han estado aquí, en las buenas y en las malas, a los que escuchan, a los que llaman, a los que respetan, a los que confían, a los que intensean, a los que no, a los que son mi familia y a los que se han vuelto como mi familia.

Pocas veces me he enojado con amigos, pero pocas veces esas amistades han sobrevivido a los enojos...y es en ocasiones una lástima perder una amistad, pero es peor tener una amistad que no aguantó el roce.

Viendo mi wall de los amigos, veo con tristeza que ya un par se alejaron sin siquiera decir adios, que la distancia de estados, países o continentes, ha fomentado la poca frecuencia de conversaciones, visitas e intercambio de ideas y pendejaditas que hacíamos con otros, que a alguien más se le tuvo que poner distancia y que hay personas que aunque son importantes, no caben aún en ese wall.

Hay otros en cambio, que están en la vida y el corazón desde hace más de una década y que han formado parte de tantas etapas, tantos cambios, tantos sueños, éxitos, fracasos, llantos, alegrías, antros, fiestas, viajes...

Me siento más que orgullosa de haber aprendido, a lo largo de la vida, a hacer amigos...a la naturópata, al político, a la miss, al actuariovendedor, al liquidado, a los matrimoniados francomex, al creativo, al cineasta, a la comunicóloga, a la hippie, a la RH, a la de innovación, a la diseñadora, a la sabrotsa, al chu, al switzerland porqué no?, a Mr.B, a la chef, a la economista, a la de las cartas, a la wera, a la fotógrafa, a la RI...a todos a todos, les dedico estas letras llenas de buenas vibras desde mis deditos hasta su corazón.